CONVENIO
MARCO DE COOPERACIÓN DE LA UNIVERSIDAD
SANTA MARIA –
FE YALEGRÍA SEDES ARAGUA – CARABOBO Y FALCÓN
PLANIFICACIÓN Y EVALUACIÓN CURRICULAR
TRANSFORMACIÓN DE LA
SOCIEDAD VENEZOLANA A LA LUZ DE LAS TEORÍAS CURRICULARES CONTEMPORÁNEAS.
Integrantes:
Campos
Joselys 11.474.550
Chávez
Maira J. 7.132.910
D´cesare Elisha
19.480.023
Mosqueda
Elizabeth 12.029.608
Rubino
Yonathan 15.657.660
Valencia,
Julio 2012
Transformación de la
sociedad venezolana a la luz de las teorías curriculares contemporáneas.
A continuación se presenta un exordio definido como
una aproximación discursiva contextualizada en la teoría curricular pensada
desde las necesidades sociales y su transformación continua en aras de la
evolución trascendental del hombre. Se plantea
como objetivo interpretar las necesidades de la sociedad venezolana
contemporánea a la luz de los fundamentos curriculares presentes en el sistema
educativo venezolano. Para lograr esto es abordada la técnica de la Hermeneusis reflexiva y circulo hermenéutico
logrando así la interpretación, comprensión y producción del ensayo.
Partiendo de lo anterior se inicia expresando que todo
venezolano desea un país desarrollado, próspero, con valores, sin violencia, con sentido de pertenencia
altamente arraigado a sus raíces culturales y ancestrales; para lograr que esto
sea una realidad se debe comenzar desde
una mismidad como característica integral presente en todos los ciudadanos. Es
allí donde la praxología curricular enarbola su bandera como elemento
fundamental en estas transformaciones y poder así responder desde los diferentes
subsistemas que integran el Sistema Educativo Venezolano. Ante tales
requerimientos sociales se hace énfasis en lo humano como una de las
dimensiones fundamentales del ser en sociedad y que ameritan revisiones de manera
profunda para que en las nacientes concepciones curriculares sean elementos medulares.
En seguimiento a lo anterior se expresa que tanto el
Currículo Nacional Bolivariano como el Currículo Básico Nacional se basan en el
humanismo social, fundamentándose bajo
el paradigma de una nueva concepción del hombre en sociedad, donde las dimensiones axiológicas y ontológicas converjan en una nueva
concepción curricular que generen cambios reales en el hogar, la escuela, la
comunidad y sociedad en general para así
contribuir con la transformación social requerida por la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela y la Ley Orgánica de Educación.
Ahora bien, en referencia a la teoría curricular contemporánea
se argumenta, de acuerdo con Caldeiro (2012) que “entre los principales enfoques actuales requeridos para la
transformación social se deben considerar
la interdisciplinariedad, globalización y la incertidumbre como
basamento epistemológicos necesarios”, (p. 02), y de esta manera responder
a las múltiples insuficiencias educativas y sociales requeridas en el país. La
interdisciplinariedad se asume porque el
currículo no puede verse aislado de otras disciplinas ya que en la educación, por su naturaleza, convergen todas las áreas del saber. La
globalización cobra fundamento por osmosis transdisciplinar porque el currículo
debe estar en constante desarrollo en atención a las transformaciones que el
dinamismo social y la nueva cosmovisión que en la sociedad va emergiendo.
Considerando la incertidumbre como elemento interdisciplinar dentro del
currículo se expresa que en la educación se genera una dualidad, la primera por
la falta de certeza de las verdades aprendidas en un contexto social y la
segunda por el dilema de lo aprendido y
su aplicación en el mercado laboral futuro.
En seguimiento a lo anterior, al interpretar la
realidad venezolana, es pertinente citar a Monjas (2011) donde se percibe que “dichas necesidades son tanto de
interacción como experimentación de prácticas
sociales; múltiples dificultades relacionadas con su entorno interpersonal, entendido esto como baja aceptación por sus compañeros, y en muchos casos determina su futuro comportamiento y
habilidades generales”. (p.12) Desde una Hermeneusis se
extrae que Monjas (Ob cit) se refiere a que el currículo debe estar diseñado
para responder a las necesidades sociales y su entorno comunitario, de esta
forma los individuos alcanzarán asertividad tanto en su integración como en su
aceptación en su entorno local, lo que a la vez fortalecerá su mismidad.
En correspondencia con la argumentación precedente y
desde el horizonte estrictamente curricular se cita a Jackson (2010) quien
expresa las necesidades de:
Primero:
Adaptar el estilo de enseñanza-aprendizaje y el modelo de la interacción
educativa a la diversidad de los alumnos, superando los obstáculos que de lo
contrario conducen a la discriminación y al comportamiento disruptivo, y
garantizando que todos logren un nivel suficiente de éxito y protagonismo a
través de conductas y proyectos académicos constructivos. Segundo: Enseñar de forma clara y
explícita cómo se construye tanto el conocimiento como las normas y
expectativas que estructuran la cultura escolar, superando así los problemas
del denominado currículum oculto y estimulando la participación de los alumnos
en su construcción. De esta forma se mejora dicho currículum, se adapta a la
diversidad y se favorece su comprensión por todos los alumnos. Tercero: Ayudar a superar la tendencia
a buscar certezas absolutas, superación necesaria para la tolerancia, que exige
aprender a relativizar el significado que damos a la realidad, comprendiendo
que es una construcción nuestra, no la propia realidad, y en la que influye de
forma muy importante la perspectiva desde la que la realizamos.(p.24)
Interpretando lo anterior se explica claramente el rol del estudiante
dentro de la escuela, no como un agente pasivo, al contrario se exige una intervención
más activa dentro del proceso educativo en armonía con los avances
tecnológicos, en consecuencia esto se reflejará dentro de su entorno social.
Toda esta participación conlleva al dicente a desarrollarse con éxito ante las
crecientes demandas de competencias individuales y sociales requeridas para un
pleno desarrollo tanto personal como profesional. Es aquí donde la mismidad se
introduce como un elemento fundamental que fortalece el epísteme de la teoría curricular,
aportando elementos a la dimensión estructural del ser visto en sociedad como
parte integral de un holos (Heidegger, 2010, 281). Desde este enfoque se
inserta la dimensión ontológica como una de las dimensiones fundamentales del
ser en sociedad y su curriculum por estar estrechamente relacionado con la
naturaleza de la realidad y la experiencia humana, es decir con el ser. (Araujo
2009, 01).
Como punto concluyente y en respuesta al objetivo planteado,
se expresa que las diversas teorías contemporáneas esbozadas anteriormente
reflejan la necesidad de tomar al ser y hacer como protagonista principal de su
propio proceso de enseñanza aprendizaje, donde las necesidades de la sociedad
contemporánea son más complejas cada día y en consecuencia los requerimientos
curriculares para su praxología aumentan
en dificultad; en efecto la implementación de cambios curriculares exigen
profundos estudios y conocimiento de la realidad tanto educativa como social de
una región.
Referencias Bibliográficas
Araujo: (2009) Fundamentos del curriculum. [Documento
en línea] Disponible en:
http://metdelainvs.blogspot.com/2009/02/fundamentos-del-curriculum.html
[Consulta 2012, Julio, 14]
Caldeiro
(2012). Teorías curriculares. [Documento en línea] Disponible http://udelastecnologiaplicadas.blogspot.com/2012/05/teoras-curriculares.html
[Consulta 2012, Julio, 14]
Heidegger, Martín. (2010)). El Ser y
El Tiempo. Alianza Editorial. Madrid. España.
Jackson
(2010). Valores democráticos y
currículum oculto. [Documento en línea] Disponible en:
http://ntic.educacion.es/w3//recursos2/convivencia_escolar/1_1.htm [Consulta 2012, Julio, 15]
Monjas (2011). Habilidades sociales y necesidades
educativas especiales. [Documento:
http://campus.usal.es/~inico/investigacion/jornadas/jornada1/comun/comu25.html [Consulta 2012, Julio, 13]