jueves, 21 de noviembre de 2013

TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA A LA LUZ DE LAS TEORÍAS CURRICULARES CONTEMPORÁNEAS.


CONVENIO MARCO DE COOPERACIÓN DE LA UNIVERSIDAD
SANTA MARIA – FE YALEGRÍA SEDES ARAGUA – CARABOBO Y FALCÓN
PLANIFICACIÓN Y EVALUACIÓN CURRICULAR



TRANSFORMACIÓN DE LA SOCIEDAD VENEZOLANA A LA LUZ DE LAS TEORÍAS CURRICULARES CONTEMPORÁNEAS.




Integrantes:
Campos Joselys  11.474.550
Chávez Maira J.    7.132.910
D´cesare  Elisha  19.480.023
Mosqueda Elizabeth  12.029.608
Rubino Yonathan  15.657.660
                   


Valencia, Julio 2012




Transformación de la sociedad venezolana a la luz de las teorías curriculares contemporáneas.
A continuación se presenta un exordio definido como una aproximación discursiva contextualizada en la teoría curricular pensada desde las necesidades sociales y su transformación continua en aras de la evolución  trascendental del hombre. Se plantea como objetivo interpretar las necesidades de la sociedad venezolana contemporánea a la luz de los fundamentos curriculares presentes en el sistema educativo venezolano. Para lograr esto es abordada  la técnica de la  Hermeneusis reflexiva y circulo hermenéutico logrando así la interpretación, comprensión y producción del ensayo.
Partiendo de lo anterior se inicia expresando que todo venezolano desea un país desarrollado, próspero, con valores,  sin violencia, con sentido de pertenencia altamente arraigado a sus raíces culturales y ancestrales; para lograr que esto  sea una realidad se debe comenzar desde una mismidad como característica integral presente en todos los ciudadanos. Es allí donde la praxología curricular enarbola su bandera como elemento fundamental en estas transformaciones y poder así responder desde los diferentes subsistemas que integran el Sistema Educativo Venezolano. Ante tales requerimientos sociales se hace énfasis en lo humano como una de las dimensiones fundamentales del ser en sociedad y que ameritan revisiones de manera profunda para que en las nacientes concepciones curriculares sean elementos medulares.
En seguimiento a lo anterior se expresa que tanto el Currículo Nacional Bolivariano como el Currículo Básico Nacional se basan en el humanismo social, fundamentándose  bajo el paradigma de una nueva concepción del hombre en sociedad,  donde las dimensiones axiológicas y ontológicas converjan en una nueva concepción curricular que generen cambios reales en el hogar, la escuela, la comunidad y sociedad en general  para así contribuir con la transformación social requerida por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Ley Orgánica de Educación.

Ahora bien, en referencia a la teoría curricular contemporánea se argumenta, de acuerdo con Caldeiro (2012) que “entre los principales enfoques actuales requeridos para la transformación social se deben considerar  la interdisciplinariedad, globalización y la incertidumbre como basamento epistemológicos necesarios”, (p. 02), y de esta manera responder a las múltiples insuficiencias educativas y sociales requeridas en el país. La interdisciplinariedad se asume  porque el currículo no puede verse aislado de otras disciplinas  ya que en la educación,  por su naturaleza,  convergen todas las áreas del saber. La globalización cobra fundamento por osmosis transdisciplinar porque el currículo debe estar en constante desarrollo en atención a las transformaciones que el dinamismo social y la nueva cosmovisión que en la sociedad va emergiendo. Considerando la incertidumbre como elemento interdisciplinar dentro del currículo se expresa que en la educación se genera una dualidad, la primera por la falta de certeza de las verdades aprendidas en un contexto social y la segunda por el dilema de lo aprendido y  su aplicación en el mercado laboral futuro.
En seguimiento a lo anterior, al interpretar la realidad venezolana, es pertinente citar a Monjas (2011) donde  se percibe que “dichas necesidades son tanto de interacción  como experimentación de prácticas sociales; múltiples dificultades relacionadas con su entorno interpersonal, entendido esto como baja aceptación por sus compañeros, y en muchos casos determina su futuro comportamiento y habilidades generales”.  (p.12) Desde una Hermeneusis se extrae que Monjas (Ob cit) se refiere a que el currículo debe estar diseñado para responder a las necesidades sociales y su entorno comunitario, de esta forma los individuos alcanzarán asertividad tanto en su integración como en su aceptación en su entorno local, lo que a la vez fortalecerá su mismidad.
En correspondencia con la argumentación precedente y desde el horizonte estrictamente curricular se cita a Jackson (2010) quien expresa las necesidades de:
Primero: Adaptar el estilo de enseñanza-aprendizaje y el modelo de la interacción educativa a la diversidad de los alumnos, superando los obstáculos que de lo contrario conducen a la discriminación y al comportamiento disruptivo, y garantizando que todos logren un nivel suficiente de éxito y protagonismo a través de conductas y proyectos académicos constructivos. Segundo: Enseñar de forma clara y explícita cómo se construye tanto el conocimiento como las normas y expectativas que estructuran la cultura escolar, superando así los problemas del denominado currículum oculto y estimulando la participación de los alumnos en su construcción. De esta forma se mejora dicho currículum, se adapta a la diversidad y se favorece su comprensión por todos los alumnos. Tercero: Ayudar a superar la tendencia a buscar certezas absolutas, superación necesaria para la tolerancia, que exige aprender a relativizar el significado que damos a la realidad, comprendiendo que es una construcción nuestra, no la propia realidad, y en la que influye de forma muy importante la perspectiva desde la que la realizamos.(p.24)

Interpretando lo anterior se explica claramente el rol del estudiante dentro de la escuela, no como un agente pasivo, al contrario se exige una intervención más activa dentro del proceso educativo en armonía con los avances tecnológicos, en consecuencia esto se reflejará dentro de su entorno social. Toda esta participación conlleva al dicente a desarrollarse con éxito ante las crecientes demandas de competencias individuales y sociales requeridas para un pleno desarrollo tanto personal como profesional. Es aquí donde la mismidad se introduce como un elemento fundamental que fortalece el epísteme de la teoría curricular, aportando elementos a la dimensión estructural del ser visto en sociedad como parte integral de un holos (Heidegger, 2010, 281). Desde este enfoque se inserta la dimensión ontológica como una de las dimensiones fundamentales del ser en sociedad y su curriculum por estar estrechamente relacionado con la naturaleza de la realidad y la experiencia humana, es decir con el ser. (Araujo 2009, 01).
Como punto concluyente y en respuesta al objetivo planteado, se expresa que las diversas teorías contemporáneas esbozadas anteriormente reflejan la necesidad de tomar al ser y hacer como protagonista principal de su propio proceso de enseñanza aprendizaje, donde las necesidades de la sociedad contemporánea son más complejas cada día y en consecuencia los requerimientos curriculares para su praxología  aumentan en dificultad; en efecto la implementación de cambios curriculares exigen profundos estudios y conocimiento de la realidad tanto educativa como social de una región.



Referencias Bibliográficas
Araujo: (2009) Fundamentos del curriculum. [Documento en línea] Disponible en:
http://metdelainvs.blogspot.com/2009/02/fundamentos-del-curriculum.html
[Consulta 2012, Julio, 14]

Caldeiro (2012). Teorías curriculares. [Documento en línea] Disponible http://udelastecnologiaplicadas.blogspot.com/2012/05/teoras-curriculares.html [Consulta 2012, Julio, 14]

Heidegger, Martín. (2010)). El Ser y El Tiempo. Alianza Editorial. Madrid. España.

Jackson (2010). Valores democráticos y currículum oculto. [Documento en línea] Disponible en: http://ntic.educacion.es/w3//recursos2/convivencia_escolar/1_1.htm [Consulta 2012, Julio, 15]


Monjas (2011). Habilidades sociales y necesidades educativas especiales. [Documento: http://campus.usal.es/~inico/investigacion/jornadas/jornada1/comun/comu25.html [Consulta 2012, Julio, 13]